Usa sesenta por ciento de base suave —marfil, greige o topo claro—, treinta por ciento de tonos medios terrosos y diez por ciento de acento sobrio como azul tinta o verde oliva. Remata con metales cálidos apagados. Esta proporción respira, suaviza contrastes y hace que cualquier incorporación posterior se integre sin sobresaltos. Funciona en salones pequeños y grandes, porque ordena la atención y reduce el cansancio visual.
Usa sesenta por ciento de base suave —marfil, greige o topo claro—, treinta por ciento de tonos medios terrosos y diez por ciento de acento sobrio como azul tinta o verde oliva. Remata con metales cálidos apagados. Esta proporción respira, suaviza contrastes y hace que cualquier incorporación posterior se integre sin sobresaltos. Funciona en salones pequeños y grandes, porque ordena la atención y reduce el cansancio visual.
Usa sesenta por ciento de base suave —marfil, greige o topo claro—, treinta por ciento de tonos medios terrosos y diez por ciento de acento sobrio como azul tinta o verde oliva. Remata con metales cálidos apagados. Esta proporción respira, suaviza contrastes y hace que cualquier incorporación posterior se integre sin sobresaltos. Funciona en salones pequeños y grandes, porque ordena la atención y reduce el cansancio visual.